jueves, 7 de noviembre de 2013

Juntos, mola más

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Te quiero
Te quiero
Te quiero
Te quiero
Te quiero
Te quiero

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·Existe ese momento del día, que sólo cuento los minutos para verte·
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XIV






.Increíblemente perfecto.

~Haces que mis días sean geniales~

"Retales"

"Retales"

Érase una vez, una adinerada familia  que vivía en un inmenso palacio, dónde el ruido destacaba por su ausencia. Tenía unos jardines rodeados de flores y árboles gigantescos, dónde pasear a su alrededor no era más que un placer para el olfato.
El mejor despertador del palacio era el silbido de los pájaros volando libres por su gigantesca parcela, el cielo.

A la familia Retales, no les faltaba de nada para ser felices, lo tenían todo.
Jardineros que se ocupaban de los inmensos jardines, distintos cocineros para las distintas comidas del día, sirvientes 24 horas, limpiadores para cada parte de la casa, costureros y sastres internos que cosían para la señora de la casa, guardaespaldas y guardianes en las verjas de la mansión, (tanto la principal, la de adelante; como la puerta trasera), chóferes para cada uno de los cinco coches que tenían, caballeros que llevaban las carrozas…

Desgraciadamente, el padre no era tan feliz rodeado de tanto lujo, tenía una enfermedad que superaba la lujuria, un serio problema con el alcohol, dónde intentaba ahogar sus tristes penas y su inmenso dolor y sufrimiento tras ver a su esposa decaer por el cáncer que la consumía poco a poco,  y eso, al fin, no hizo mas que arrastrarles a la desgracia y la ruina.

El señor y la señora Retales, solo tenían una hija, era preciosa, tenía una melena larga y pesada que se enredaba entre sus rizos de oro, unos ojos saltones y brillantes color miel, se veía que iba a ser alta, y era delgadita, como su madre.

La madre, luchando día a día contra su cáncer como pudo, finalmente, rendida ante él, falleció.

La pequeña Retales era muy niña y no se enteraba muy bien de lo que estaba pasando, ella siempre pasaba su tiempo jugando con  los perritos en el jardín, jugueteando con las telas de los sastres, o columpiando su larga melena en la pradera.

La muerte de la madre no fue más que la última gota que colmó el vaso del padre.
Se sentía  cada vez más solo y su problema se iba agravando hasta llegar incluso a perder el conocimiento.

Desgastado de tanto dolor ya no tenía fuerzas ni ganas para nada, apenas cumplía con su trabajo, tenía muy mal carácter y cada vez se iba quedando más solo y aislado. Sus amigos comenzaron a darle de lado, solo tenía  a su hija.

La pequeña crecía cada vez más rápido, y empezaba a asumir la triste situación. Ella quería mucho a su padre y le daba mucha pena verle así. Veía como su padre se estaba matando poco a poco y  se hundía cada vez más en el fango.

Inocente ante la situación, lo cuidaba, consolaba, le daba bastante cariño, iba a su habitación por las noches, le contaba historias, le cantaba canciones, a veces, incluso se quedaba dormida en sus brazos… todos los gestos de cariño que cualquier hija podía darle a un triste y hundido padre, que añoraba el calor de su mujer.

De repente, una fría noche de invierno, el padre intentó abusar de ella. Asustada, se dio cuenta de que aquello ella sola no podía controlarlo, que su padre estaba enfermando cada vez más, que no controlaba las situaciones, no entendía nada. Ella quería mucho a su padre, pero se dio cuenta que su vida corría peligro a su lado.

Intentó entonces hablar con el, para que se pusiera en manos de médicos pero el se negaba, no quería y cada vez se volvía mas violento y agresivo.

Pequeña Retales, asustada e inquieta ante la situación, decidió, con mucha pena pero a su vez consciencia, sabiduría y madurez abandonar a su padre y huir de su casa, pues su vida corría peligro junto a el .

Pero,  ¿dónde ir? No tenía absolutamente a nadie. No tenía ni familia, ni amigos. Estaba absolutamente desolada, no tenía nada.

Por ello, no fue fácil tomar la decisión de abandonar todo lo que tenía, pero finalmente, lo hizo. Se marchó de casa y fue en busca de trabajo. Ella sabia bordar y coser un poco, ya que en sus tiempos libres acompañaba a los sastres de su casa y con sus retales, hacía manteles juntándolos todos. Además, le parecía divertido apellidarse igual que los trozos de tela que les sobraba.

Así que, tras semanas de búsqueda, encontró trabajo en casa de un sastre, no era un sastre cualquiera, era el más viejo de los sastres que vivía en su antiguo palacio, el que cosía todos los preciosos vestidos de su madre.
Y así comenzó a trabajar, en sus ratos libres se hacia su ropa con los retales que le sobraban al sastre.
Empezó a hacer cosas de diseño muy bonitas y tenía mucha clientela, a la gente le encantaba.
La voz corría cada vez mas rápido, Retales empezó a darse a conocer, y cada vez eran más los encargos que recibía. Cosía desde uniformes para escuelas hasta trajes para reyes y príncipes.

Una mañana, fueron a entrevistarla los jefes del periódico.
El mensajero, como de costumbre, hizo llegar el mensaje a su padre; quién lo recibió,  leyó, y orgulloso llamo a su hija.
Imposible contactar con ella, Retales todavía tenía mucho miedo, no contestaba a las cartas, ni cogía el teléfono cuando sonaba. Ella, no quería ver a su padre. Estaba terroríficamente asustada, y cuando cerraba los ojos veía la triste imagen de un viejo alcohólico intentando abusar y aprovecharse de ella.

Pasaron los meses, y recibió la llamada de un médico, anunciándole que su padre estaba a punto de morir, ingresado en el hospital, y que quería hablar con ella.
Decía que tenía algo muy importante que decirle, y no era otra cosa que pedirle perdón.
Ella, triste aunque siempre constante ante la situación, acudió, habló con su padre, y acepto sus disculpas.
El padre como último que hizo, entregó las llaves del palacio a su hija, para que hiciese de él lo que quisiese.

Triste por la ida de su padre, decidió separarse del sastre maestro. Estaba muy apenada, no sólo era huérfana de madre, sino que por desgracia de padre también. Ella siempre decía que prefería estar lejos de su padre, pero siempre sabiendo que el estaría bien atendido.
Ahora, estaba triste, no rendía en el trabajo, sus lágrimas mojaban los retales, cosía torcido, ya no era como antes.

Pero, a pesar de todo, sabía que no podía dejar de lado ese trabajo y todos los encargos que tenía, por eso, pensándolo mucho y bien, concluyó que era mejor seguir adelante, y no ahogarse en un mar de penas, así que, decidió seguir el taller de costura con su maestro, pero esta vez, en el palacio.

Arrepentida por su ida, pero sabiendo que la iba a comprender, llamo al sastre pidiéndole nueva oportunidad, pero esta vez, de forma distinta; ofreciéndole el palacio. El sastre emocionado, y a la vez incrédulo, no dudo en aceptar en ir con ella, y allí hicieron el nuevo taller. Era grande, ocupaba toda la planta de abajo del palacio, tenían maquinas nuevas. Poco a poco, consiguieron mucho dinero.

Orgullosos de su trabajo, decidieron hacer una exposición en la que acudiría gente de alta sociedad.
Así fue, un 14 de Mayo, cuando el sol que traspasaba la ventana hacía brillar los hermosos diamantes de los vestidos, tuvo lugar esta inmensa exposición.

Todos los reyes de todos los países acudieron, junto a los príncipes y las princesas.
De repente, un flechazo, un rubio, alto, atractivo, de la mano de su madre, la reina de Inglaterra, entraban por las puertas del palacio.
Amor a primera vista. Retales, no quería saber más de hombres, andaba asustada todavía por el trauma que había supuesto aquella noche con su padre. Siempre distante ante cualquier hombre que se le cruzara por la calle.

Este día, el 14 de Mayo, pensó de forma distinta; ella fue quien se le acercó a darle la bienvenida a su taller.
El príncipe la miraba de forma especial, y, separándose de su madre, y curioso ante la vida de Retales, decidió acercarse a ella y preguntarle sobre su taller y los trajes que vendía.

A gusto, risueña, inocente y cómoda, inclinó su cabeza, y con una sonrisa picarona asintió y le llevo alrededor de todo el taller para explicarle detalladamente.
El quiso probarse uno de sus trajes, y le acompañó al probador.


Tropezaron entre los retales escondidos, y cayendo uno encima del otro, surgió el amor.

Y colorín colorado, esta adaptación ha acabado. 


miércoles, 6 de noviembre de 2013

¿Qué está pasando? : Desmotivación por la lectura



Hoy que tengo un ratito, me apetece compartir con vosotros una gran duda...
¿Porque los niños no se motivan por la lectura?

Ya he empezado mi segunda semana de prácticas, y estoy muy cerca de niños, paso con ellos muchas horas y veo como, la mayoría no muestra ningún interés por la lectura, es triste, sí, lo es, pero, ¿por qué ocurre esto?

Pienso, que los niños que no tienen motivación para leer, podrían beneficiarse si los ayudan en casa.
Es muy importante recordar, que somos el reflejo de los niños, y que actuemos como actuemos, siempre van a querer imitarnos, tanto a los "profes" como a los "papás", sobretodo.

En mi clase, tengo dos claros ejemplos, aunque tal vez un poco extremos. 
J.L es un niño que lee habitualmente en casa, lee antes de dormir junto a su madre en la cama, y también lee en sus ratos libres. 
Por otro lado tenemos a L., que no lee nunca. Le parece demasiado aburrido leer, no entiende la lectura, y se cansa con facilidad. Él dice, que antes de dormir prefiere ver la televisión con sus padres.

Sí que es cierto, que mi clase es de 1º de primaria, y bueno, hay muchos niños que no leen bien porque están todavía aprendiendo, y no pueden, pero el problema está en los niños que pueden leer pero no lo hacen. ¿Porque no lo hacen? Los niños están desmotivados.
Pasa mucho, que en mi clase de 1º A, cuando le toca a un niño con dificultades leer en voz alta, los demás se aburren, se distraen, y pierden el hilo de la lectura, porque la ralentizan mucho , y a veces ni entienden lo que están leyendo. Entonces hacen ruido, distraen al resto, y molestan.

A parte de ese motivo que puede ser uno de los de clase, hay otros muchos factores externos que distraen a los niños.
Hoy en día, es imposible que un niño se aburra en casa.
De echo, antiguamente, cuando te castigaban tus padres, te mandaban a la habitación y te aburrías encerrada; pero hoy , ¿qué no tiene un niño en una habitación?
La mayoría disponen de televisión, incluso de ordenador, juegos electrónicos ...
Es muy difícil ver como un niño se divierte con un libro, ya que no es lo único que pueden hacer, y la mayoría prefiere jugar a la Nintendo Ds (por ejemplo) o ver la televisión.

Como he dicho antes, los niños son el reflejo de los padres, y hoy en día, es una pena, que no se vea a padres sentados a leer con sus hijos, pero si como se sientan a explicarle un juego nuevo que acaba de salir al mercado. Lo ideal sería habituar a los niños en casa a tener un ratito de lectura, o incluso cuando ellos quieran, pero que tomen leer como costumbre y diversión; y no como castigo, que es el gran error que hacen algunos padres hoy en día, y es motivo de desinterés: una vez que los niños pierden el interés en la lectura, es difícil recuperarlo.



La motivación para leer también tiende a disminuir a medida que los niños crecen. Leer es como cualquier otra destreza. Si no la practicas, no lograrás desarrollar el vocabulario, las habilidades y la facilidad. No podrás leer con rapidez, y al suceder esto, no comprenderán, se aburrirán y lo dejarán de lado.
Para algunos, tener que leer un capítulo de un libro de texto es como escalar una montaña, pese a que son buenos lectores.
Conseguir que leer sea un “juego” más para los niños no es tarea fácil. No sólo dependerá del niño en cuestión, sino de los hábitos de la familia, como he dicho antes. Las personas que mayor porcentaje de lectura tienen son aquellas que en su niñez tuvieron influencias lectoras en el hogar, familiares que les regalaban libros o padres que les leían antes de acostarse. La motivación de la familia es imprescindible si se quieren superar las barreras existentes.



Por ello, cinco maneras de incentivar la lectura a los niños podrían ser:

1)    Darles el ejemplo: Si los niños ven a sus padres leer habitualmente y disfrutar de los libros, considerará que es una actividad interesante.
Los padres siempre serán el primer modelo a imitar.

2)    Explicarles qué cosa leemos: Si los padres leen novelas, historias, crónicas, deben comentarles a sus hijos por qué les gustan esas lecturas, eso aumentará su interés.
3)    Dejar los libros adecuados a su alcance: No es lo mismo dejar una novela en su escritorio que un cuento acompañado de algunas imágenes. 
La forma de fomentar verdaderamente hábitos lectores en los niños es poner a su alcance, libremente, en casa y en el aula, libros adecuados para su edad y dejarles elegir.

4)    Léele cuentos: Podemos empezar a leerles cuentos desde muy pequeñitos, siempre que ellos disfruten, sin obligarles. Pero incluso cuando ya sepan leer o estén aprendiendo, los padres deberían seguir leyéndoles nosotros.
5)    Visitar las bibliotecas y librerías: Nada más estimulante para fomentar el amor a lectura que un lugar lleno de libros.

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Según la encuesta nacional de lectura en México realizada en 2006, el porcentaje de personas que se declaran amantes de la lectura es más del doble entre quienes recibieron el estímulo paterno y quienes no. De manera análoga, el porcentaje de aquellos que afirman que no les gusta leer se da en mayor proporción entre los que no tenían influencia paterna que entre los que sí. No sólo eso sino que recibir un libro como presente hace esa persona tenga más posibilidades en convertirse en lector frecuente en el futuro. Cuatro de cada diez personas que se definen lectoras afirman haber recibido libros como regalo de niños frente a una persona de cada diez que, a pesar de haberlos recibido, no se interesa por la lectura al crecer.


Para concluir, os invito a todos a visitar el siguiente blog: http://bibliotcaescolarpr.blogspot.com.es/2006/05/estrategias-para-motivar-la-lectura.html
Dónde encontraréis algunas estrategias para motivar en la lectura, que como futuros maestros podrá servir de gran ayuda, y aunque "cada maestrillo tenga su librillo", seguro que podemos compartir algunas de estas.

¡LUCHEMOS POR LO QUE QUEREMOS!
Deja de esperar que las cosas pasen, sal ahí y HAZ que pasen.



domingo, 20 de octubre de 2013

¡Que paséis un buen día!


Análisis libro "La Roca" - Carme Solé i Vendrell / Bloque I






Ficha Bibliográfica

Título: La roca

Autor: Carme Solé i Vendrell 

Ilustrador: Carme Solé i Vendrell

Traductor: Asunción Bazola Elorza

Colección: Los ilustrados del barco de vapor

Editorial: El barco de vapor

Fecha Primera Edición: 1990

Edad (Hipótesis): 1º y 2º Ciclo de Educación Primaria 




Formato del libro

Manejabilidad: Creo que es un libro fácil de manejar para niños de esta edad (6-8 años), ya que su peso es ligero y el tamaño es adecuado.



Ilustraciones: Teniendo en cuenta que este libro puede ser dirigido a cualquier edad, me parecen imprescindibles las ilustraciones ya que las empleadas en este libro favorecen la comprensión del texto y a su vez llaman la atención del niño lector, facilitando así la lectura, al ser tan amplias, y además permitiendo al lector imaginarse la acción del suceso.

Letra: A pesar de que la tipografía es original y distinta a la tradicional (Arial o Times New Roman), puede traer problemas a lectores principiantes, ya que las letras están muy juntas, por lo que no me parece la mejor opción ya que podrían confundir las letras.
El margen varía en algunas páginas pero por lo general tiene un margen adecuado.





Contenido

Resumen: En este libro se narra la historia de una niña pastora, Marina, cuyo día a día consistía en ayudar en las azañas del establo, visitando siempre a su gran amiga La Roca. Marina afirmaba que La Roca tenía vida, y confiaba que ocultaba secretos, así que una mañana más, no dudo en ir a visitarla.
De repente, para gran desagrado, la roca había desaparecido. La pastorcilla siguió sus huellas para descubrir donde había ido a parar. Finalmente la encontró en manos de un escultor que estaba trabajándola para crear de ella una obra de arte y así sacar sus secretos.

Tema Principal: Como tema principal trata la fantasía, la ignorancia de una pequeña pastora y las distintas formas de ver el arte desde distintas perspectivas y edades.

Temas Secundarios: Encontramos varios:
-  La motivación externa que empuja a la automotivación.
-   La imaginación
-   La confianza en uno mismo.
-   La ignorancia ante una roca
- Animismo
- Comprensión de la realidad.

Estructura: Utiliza la estructura lineal por tanto es correcto para la hipótesis de edad planteada anteriormente. Dónde se reconoce el planteamiento (cuenta la rutina de Marina), el nudo (cuando descubre que ha desaparecido la roca) y el desenlace (cuando la encuentra) perfectamente. Por lo tanto puede ir dirigido a niños del primer ciclo de primaria

Personajes:  El personaje principal, es la niña, Marina.
En cuanto al personaje secundario podría ser el escultor.

Valores y contravalores: Uno de los valores que podríamos destacar es el amor por la naturaleza y el arte, la capacidad de querer vencer dificultades; y como contravalor destacaría la inseguridad y la poca sabiduría de una inocente pastorcilla.

Lenguaje: Me parece adecuado el lenguaje empleado ya que no utiliza términos ni vocabulario difícil. 

Estilo: Escrito en prosa, recoge una serie de hechos, explicados por un narrador, que le suceden a un personaje El autor no está directamente involucrado en la obra. La historia es imaginaria aunque fácil de imaginar ya que las ilustraciones ayudan debido a sus rostros expresivos que logran plasmar la personalidad de sus protagonistas en todo momento.

 


Conclusiones

Me ha resultado un libro muy interesante para trabajar en el aula y aunque sea un libro que está destinado al primer y segundo ciclo de primaria, según mi opinión,  creo que los valores y contravalores que nos plantea el autor pueden ser útiles e interesantes a la hora de trabajarlos con alumnos de edades más avanzadas. Es un libro motivador ya que los alumnos pueden sentirse identificados con el personaje del libro y a las situaciones que se plantean en él, todas ellas cotidianas para los lectores. Ya que a veces pensamos que lo sabemos todos y somos ignorantes ante muchos temas de la vida.



miércoles, 16 de octubre de 2013

¿Sabías que...?


Hoy, en clase de literatura, hemos descubierto entre otras cosas, que en las fábulas, los animales representan las "virtudes y vicios" de las personas, al ser animistas. Mi curiosidad ha ido un poco más allá de lo dicho en clase, y aunque seguramente muchos de nosotros ya sepamos que por ejemplo el perro representa le lealtad y la protección, he querido indagar más y compartir con vosotros otros muchos que seguro que no sabíais o no estabais del todo seguros. 
¡Espero que os guste!